"¿Cuánto cuesta una app?" tiene la misma respuesta que "¿cuánto cuesta una casa?": depende de lo que le pongas adentro. Desconfía tanto de quien da un precio sin preguntar nada como de quien no puede explicarte de dónde sale el suyo.
Lo útil no es un rango sacado de internet. Es entender qué decisiones encarecen el proyecto, para que puedas recortar tú y no te recorten sin avisarte.

Lo que no se ve es lo que más cuesta
Las pantallas son la parte visible, y por eso se cotiza pensando en ellas. Pero una pantalla de "mis pedidos" necesita una base de datos, una API que la alimente, un panel desde donde alguien los administra y una regla para cuando dos personas tocan el mismo pedido.
Estos son los factores que más mueven la cifra:
- Tipos de usuario. Una app para clientes es una app. Una con clientes, repartidores y administradores se parece más a tres.
- Integraciones. Conectarte a una pasarela de pago moderna suele ser sencillo. Conectarte a un sistema viejo sin documentación puede llevarse semanas.
- Backend y panel. Casi ninguna app de empresa vive sola. Si la cotización no lo menciona, pregunta quién lo hace.
- Modo sin conexión. Que la app trabaje sin señal y sincronice después es de lo más difícil de construir bien. Lo explicamos en apps que funcionan sin señal.
- Diseño a medida. Cada pantalla tiene sus estados: vacío, cargando, con error, sin permisos.
- Plataformas. Una sola base de código para Android y iPhone suele costar menos que dos desarrollos separados, aunque no siempre conviene. Está en nativa o multiplataforma.
Los pagos que sí son fijos
Hay pocos números que no dependen de nadie. Estos los publican las propias tiendas, y conviene tenerlos a la mano (verificados en noviembre de 2026):
| Concepto | Costo | Frecuencia |
|---|---|---|
| Apple Developer Program | 99 USD | Cada año |
| Registro en Google Play | 25 USD | Una vez |
| Comisión por ventas digitales dentro de la app | Normalmente 15% en negocios pequeños | Por venta |
Las comisiones tienen letra chica, y la revisamos en cuánto se quedan las tiendas. A esto se suman costos que varían según el proyecto: servidores, envío de notificaciones o SMS, mapas y servicios de terceros que cobran por uso.
El costo que casi nadie presupuesta
La cotización suele terminar el día del lanzamiento, pero la app no. Cada año Google y Apple suben sus requisitos, y si no actualizas, tarde o temprano dejas de poder publicar. Por eso conviene pedir desde el principio el costo de mantenimiento, no solo el de construcción. Lo desglosamos en mantenimiento de apps.
Cómo pedir una cotización comparable
Si le pides lo mismo a tres proveedores con el mismo documento, las diferencias de precio empiezan a significar algo. Pregunta a cada uno:
- ¿Qué incluye y, sobre todo, qué no incluye?
- ¿Quién construye y aloja el backend?
- ¿La publicación en las tiendas está incluida?
- ¿De quién es el código al terminar?
- ¿Cuánto cuesta el mantenimiento anual?
- ¿Cómo se cobran los cambios de alcance?
Una buena descripción del proyecto cabe en una hoja y te ahorra varias semanas de idas y vueltas.
Cómo bajar el precio sin arruinar la app
La forma más sana de gastar menos no es buscar al más barato, sino construir menos. Una primera versión que resuelve un solo flujo de punta a punta vale más que diez funciones a medias. En qué dejar fuera de la primera versión hay una lista práctica.
Y antes de todo, una pregunta que puede ahorrarte el proyecto completo: ¿de verdad necesitas una app, o te basta con una PWA?
Cómo cotizamos
En Espacio Rojo no damos cifras antes de entender el alcance, porque serían inventadas. La primera consulta no tiene costo: nos cuentas el problema, te decimos qué haríamos y qué dejaríamos fuera, y la cotización llega por escrito con lo que incluye y lo que no.